El problema de recibir "a ciegas"
La mayoría de las bodegas reciben mercancía contando bultos, no piezas. Las diferencias aparecen días después, cuando ya nadie puede reclamar al proveedor ni saber en qué punto se perdió una caja.
El momento mágico
Con etiquetas RFID en las piezas, la recepción cambia de guion: llega la caja, el operador la barre con el lector de mano sin abrirla, y en segundos la pantalla muestra el conteo contra lo esperado: "120 de 120 piezas". Si falta o sobra algo, lo sabes en ese momento, con el transportista enfrente.
Qué obtiene tu equipo
- Validación pieza por pieza contra la orden de compra, en el andén.
- Evidencia de qué se recibió, cuándo y quién lo verificó.
- Diferencias detectadas al instante: cero sorpresas en el inventario mensual.
- El sistema de gestión se actualiza solo al cerrar la recepción.
Es el mismo flujo para despachos: verifica el pedido antes de que suba al camión y elimina los reclamos por faltantes.
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